Un agente personal y exclusivo se encargará de realizar una búsqueda especializada de los activos que el inversor demande ya sea un negocio, como una fábrica, como un bien inmobiliario.

El personal shopper pone a disposición del inversor todos sus conocimientos y realizará un estudio de los activos disponibles que coincidan con sus intereses, encontrando el más adecuado y negociando en su nombre una venta satisfactoria, velando siempre por su interés.

Gracias a estos servicios especializados se maximiza el tiempo en la búsqueda de activos y el inversor reduce en un 70% el tiempo que dedicará  a analizarlos. Maximizará igualmente el proceso de negociación ahorrando entre el 5% y el 20% del precio de compra gracias a la especialización y conocimientos del Personal Shopper.